Escribo esto rápido, pido perdón anticipado sobre problemas gramaticales.

 

Estás diciendo: te felicito porque estás trabajando, porque estudiaste, porque eliges como vivir tu sexualidad, porque votas, porque ejerces tus derechos, porque te has abierto camino, porque has vencido la violencia psicológica o física, porque sacas adelante a tu familia. Estás pidiendo disculpas por la discriminación de tus ancestros, por los “cállate” o por los “controla a tu mujer”, por los “Mijita no importa si no estudia” y por los “Mijita si sigue así no va a encontrar marido”, y por los “Mijita, casémonos no más, no importa si no termina la carrera”, y por los “Mijita, para qué va aprender a manejar”, y por los “Mijita usted tiene que cuidar a su marido, no ve que si no se lo quitan”.

 

Cuando dices “Feliz día de la mujer” felicitas porque me tomé un avión sola para viajar por donde sea, porque eché tacos y zapatillas en la maleta. 

 

Felicitas a la mujer que no abortó cuando varios le dijeron que lo hiciera, o a la que abortó en secreto y escondida porque en este país no se puede. Y aunque estés o no de acuerdo, la cosa no debe ser fácil.

 

Pides perdón por esa canción de que los hombres están solteros y las mujeres buscan marido.

Pides perdón por los cinturones de castidad.

Pides perdón por la caza de brujas.

Pides perdón por las entrevistas de trabajo donde preguntaron si pololeaba, si pensaba tener hijos pronto o incluso sobre su método de anticoncepción.

 

Si no quieres saludar por el día de la mujer, como hombre o como mujer, estás en tu derecho. Pero que no se te olvide lo que dices cuando dices feliz día de la mujer.


Escribo esto rápido, pido perdón anticipado sobre problemas gramaticales.

 

Estás diciendo: te felicito porque estás trabajando, porque estudiaste, porque eliges como vivir tu sexualidad, porque votas, porque ejerces tus derechos, porque te has abierto camino, porque has vencido la violencia psicológica o física, porque sacas adelante a tu familia. Estás pidiendo disculpas por la discriminación de tus ancestros, por los “cállate” o por los “controla a tu mujer”, por los “Mijita no importa si no estudia” y por los “Mijita si sigue así no va a encontrar marido”, y por los “Mijita, casémonos no más, no importa si no termina la carrera”, y por los “Mijita, para qué va aprender a manejar”, y por los “Mijita usted tiene que cuidar a su marido, no ve que si no se lo quitan”.

 

Cuando dices “Feliz día de la mujer” felicitas porque me tomé un avión sola para viajar por donde sea, porque eché tacos y zapatillas en la maleta. 

 

Felicitas a la mujer que no abortó cuando varios le dijeron que lo hiciera, o a la que abortó en secreto y escondida porque en este país no se puede. Y aunque estés o no de acuerdo, la cosa no debe ser fácil.

 

Pides perdón por esa canción de que los hombres están solteros y las mujeres buscan marido.

Pides perdón por los cinturones de castidad.

Pides perdón por la caza de brujas.

Pides perdón por las entrevistas de trabajo donde preguntaron si pololeaba, si pensaba tener hijos pronto o incluso sobre su método de anticoncepción.

 

Si no quieres saludar por el día de la mujer, como hombre o como mujer, estás en tu derecho. Pero que no se te olvide lo que dices cuando dices feliz día de la mujer.


04-shoemoney-hummer-h2(Esto lo escribí hace un par de años en Belelú, pero han cambiado algunas cosas, así que lo actualicé.

A ella le gusta la gasolina, dice la canción. Pero a mí no, y a –espero- la mayoría de las mujeres, tampoco.

Y es que no hay nada más patético que una mujer que le mira el vehículo a la pareja de turno. O quizá sí. Quizá lo más patético es el hombre que cree que comprándose un auto más nuevo, más grande, más caro o más potente, se va a ver más bonito.

Recuerdo con espanto cuando mi ex (en ese entonces pololo) me contó de una tipa con la que una vez salió, y que le preguntó, como quien pregunta qué música escuchas, que qué auto tenía: “Ando en taxi” contestó él con la voz más natural que pudo, tratando de eludir su asombro y su carcajadas interiores. Next  inmediato para la mujer.

 

Terrible. Es como si las mujeres creyéramos que por andar con joyas en vez de con bijouterie de fantasía nos van a mirar más.

No entiendo por qué, pero varios amigos que se han comprado auto, o lo han cambiado por un modelo más nuevo, tienen más “éxito” con las minas. Pero no con cualquier mina. Con las peores; con las sátrapas trepadoras que descreditan a nuestro género. Porque se deduce que un hombre con un autito caro, le lleva también la billetera abultada, sobre todo si en ese mismo auto la pasa a buscar y la lleva a comer a un lugar bonito.  Eso es lo que les importa, la plata. Lo encuentro terrible.

Más de alguna vez algún tipo quiso emplear este tipo de técnicas de seducción de quinta y lo único que me produjo fue un terrible dolor de cabeza que afortunadamente para mí, me llevó rápidamente a mi hogar, a cambiar el nombre en el celular por un enfático NO CONTESTAR . Afortunadamente, al existir tanda de sátrapas trepadoras, el lolito me dejó  tranquila en un tris.

No hay nada peor que un auto de futbolista, caro, brilloso, y en exceso llamativo estacionado en tu puerta y tú fingiendo un desmayo para evitarte la cita. No falta el más patético aún que le pide el auto al amigo para sacar a pasear a la de turno. Pero de quién es la culpa, ¿Del chancho o del que le da el afrecho? No falta la mina patética que sale con él sólo por su auto.

A propósito, y pasando el aviso, con todo esto de que estoy tratando ser un poco más ecológica, y estoy soltera, no hay nada que me sea más matapasiones que un lolito con un auto gastador.


 

No tengo hijos. No tengo deudas. No tengo casa. No pago arriendo ni dividendo, ni agua, ni electricidad, ni gas, ni Internet. ni televisión por cable, ni telefonía fija. No sufro de enfermedades graves que signifiquen gastos elevados.

Mi amiga tampoco. Entonces me contaba que se había hecho un plan de ahorro. En la mayoría de los casos, no es necesario aumentar los ingresos para ahorrar. A cuántos no nos han subido el sueldo y lo único que suben son los gastos. Es cierto, la realidad de la mayoría de la gente es que simplemente no le alcanza para los gastos básicos.

Pero en general, es cosa de organizarse. Y saliendo de deudas y gastos importantes (en monto, no en importancia) es cosa de ponerse a ahorrar. Ábranse una cuenta de ahorro, de esas donde sacar el dinero es difícil y engorroso – pero no imposible- y no posterguen más.

Si tienen Iphone, hay una aplicación que se llama “Toshl” que te ayuda a anotar tus gastos, y va descontando de un monto inicial.

Pasé 9 meses ganando un poco menos no más de lo que gano ahora, y no ahorré ni un peso. Pero en cuanto me lo propuse, las cosas cambiaron, y mucho.


Todos tenemos días así. En que pareciera que nada, absolutamente nada, funciona como debe funcionar. Claro, hay muchas cosas que sí funcionan, y que nos olvidamos que funcionan. Como por ejemplo, nuestro organismos, los sistemas satelitales que evitan que el mundo entero colapse, el sol, etc.

Pero es justamente aquello que no salió como se planeaba, que nos hace sentir que la cabeza explota en mil partes.

Y sólo queremos que el día termine.

Por ejemplo, un día en que a una se le avisa a última hora de una visita a terreno, una se cae al suelo, se queda con el pie dolido, no le llevan a la mutual porque en realidad no es para tanto, pero no saliste a almorzar porque no podías caminar, entonces comiste comida chatarra que te trajeron, terminaste un informe de mierda y terminaste de trabajar media hora antes de salir. Pero por motivos muy estúpidos, saliste igual una hora y media después. Lo único que queda por hacer es preparar el día siguiente, y esperar que todo funcione un poco mejor.

Un tiempo atrás me amargaba cuando tenía estos días; me desilusionaba de mi poca capacidad de agradecimiento de la vida. Hoy no. Hoy los acepto con cariño, los dejo pasar y hasta los mimo, ordenando el escritorio -físico y del pc- revisando todos los sitios web habidos y por haber, actualizando el blog y pensando en el objetivo final de este trabajo que es terminar la tesis. Cosa que no he hecho en meses.

Qué día más largo. Hasta mañana.


372

08Feb12

Esto salió en google images cuando puse 372

Parecen pocos días, pero es harto más que un año. Lo mucho que puede pasar en un año en comparación a lo poco que puede pasar en dos. O lo tanto que pasó en dos pero que de saboreado se redujo al infinito.

2011 se fue volando, rápido, rápido aunque yo haya decidido caminar lento.  Y es que así como la tesis sigue, en una presencia lejana pero inolvidable, agujona e invisible, la vida se ha ido por otro lado. Reviso las entradas de este blog y veo quizá con orgullo que lo que era problema hace un rato, ya no lo fue más; lo que era desafío se cumplió y las horas cardiovascularizadas por el mucho correr me enseñan que estuvo bien como ha sido lo que ha sido.

El pelo ha crecido, y ya no siento tener que estar haciendo algo mientras eso ocurre; el clóset se ha vuelto cada vez más sensato, el círculo circadiano se ha vuelto un perfecto círculo, ya casi no hago trámites, y el ingreso de la tesista-que-trabaja me ha permitido actualizar mi kit de emergencia. 

Aprendí a colocar links en WordPress y a veces hablo del pelo aquí. 

La tesista que trabaja, se ha propuesto nuevos desafíos, entre ellos volver aquí hoy, el día 372.


Hasta hace algunas semanas, estaba un poco nerviosa y estresada por el tema de la defensa de la tesis, por lo que me costaba bastante despertar; además, no tenía demasiada motivación, porque ya estaba chata de estudiarme una y otra vez lo mismo, a pesar de que sabía que tenía que hacerlo. Aunque me acostara temprano, me durmiera altiro y de corrido, no había caso despertar antes de las 9, incluso antes de las 10. El día se me hacía brevísimo y me sentía desperdiciando valiosísimas horas de luz.

Y como estoy de vacaciones obligadas (no pasa nada con mi tesis de periodismo), quiero hacer cosas. Así soy yo, rara, mi descanso no es no hacer nada sino más bien hacer cosas que me gusten.

Al día siguiente de la defensa, desperté animadísima a las 8. Lavé el auto con tutti, le hice hoyos a las cajas de mis zapatos, ordené un par de cosas, etc. He estado levantándome a más tardar a las 8:30 y ha sido increíble. Sigo haciendo las mismas cosas, con más calma eso sí, pero ahora alcanzo a escribir y a leer harto.

Al menos para mí, es mejor escribir por las mañanas y leer por las tardes…si hay que salir, prefiero el atardecer; pero otras veces es mejor hacerlo en la mañana… después de almuerzo, si se puede, tomar sol.

Aprovechar la luz; aprovechar el día; qué fácil resulta cuando el estrés se va del tuto al colon irritable. ¡Ojalá todos los carretes comenzaran temprano! Conversaba con una amiga que en un día de trámites salir temprano prácticamente garantiza alcanzar a hacerlos todos, con calma y con menos calor. A las 12 estoy lista por si alguien me invita a la piscina.

 


Ya, no es así emergencia emergencia. Pero si uno tiene auto, se me ha ocurrido una serie de cosas que uno podría andar trayendo y que pueden ayudar ante ciertas eventualidades. No son cosas pesadas asi que el gasto de bencina no se va a incrementar. La mayoría son para cuando uno no está manejando, por cierto.

Aquí una lista con los valores aproximados:

Cosas para la parte delantera del auto:

1.- Lapiz de mina y block de apuntes: los de pasta, con el calor pueden reventarse. Fijarse que el lapiz tenga punta. El uso del lapiz es amplio, desde anotar cosas si uno choca, direcciones, o hasta pasarselo a un nino aburrido para que dibuje. Valor $200

2.- Pañuelos desechables ($150)

3.- Bolsa plástica oscura $0

4.- Pastillas de menta ($200)

5.- Alcohol gel ($500)

6.- Lentes de sol (desde $1.000)

Cosas para la parte trasera

1.- Aporte de Carol: cables para cargar batería

2.-manta desde $2000

3.-rollo de toalla nova desde $300

4.-toalla vieja $0

5.-botella con agua (reemplazar periodicamente) $0

6.-par de sandalias baratas desde $500

7.-par de calcetines desde $300

8.-traje de baño viejo

9.-talco para pies desde $990 y un desodorante desde $990

10.-poncho de emergencia (plastico)

11.-cepillo de dientes y pasta de dientes

12.-muda de ropa

13.- tarjeta bip cargada

Guardar todo en un bolso.

Para mujeres, ademas, agregar:

Cosmetiquero con: toallitas demaquillantes (poner varias en un envase vacio de crema, aprox $300 por tres toallitas), toallitas removedoras de esmalte de unas (aprox $300 por un sobre), una peineta o cepillo de pelo, (Desde $200) colets (app $100, pinches $100, un cintillo). Lamentablemente el resto de los cosmeticos puede echarse a perder por la temperatura.

par de calzas negras de media valor desde $1.000 (sirven para abrigarse con practicamente cualquier prenda)

chaleco negro delgado desde $2.000

1 camiseta de media negra desde $1.000

Si puedes, agrega un par de zapatillas cómodas, y algo más abrigado, como una parka o chaquetón grueso.

* Valor total: Menos de $13.000


Shopaholic

15Ene11

Hacer tesis implica una flexibilidad temporal bastante amplia. Entonces, cuando iba al gimnasio, pasaba por el Apumanque, e iba cambiando los pasillos.  Lo malo es que hay pasillos por los que no puedo pasar. Sólo por los de las orillas, o sea, puedo pasar por los pasillos centrales, y también por los transversales.

También puedo pasear cuando voy al médico en el Alto Las Condes, o cuando voy a hacer algún trámite a Providencia; incluso ciertas idas al supermercado pueden ser una ocasión para vitrinear.

¿Qué ocurrió? lo obvio; el tiempo, sumado a un olfato envidiado para la detección de ofertas y precios bajos con la mejor relación de precio calidad, hizo que mi clóset, ya lleno, se re-llenara aún más de ropa de todo tipo: formal, informal, playera, urbana, fea, colorida, en colores neutros, con ropa buena, ropa mala, ropa a la moda, ropa vintage.

Comencé este borrador hace un año y lo perdí; iba enfocada a algo que no recuerdo pero lo que ha ocurrido con este tanto tiempo que tengo en vez de enfocarse en la adquisición de nuevas prendas, se reenfocó en la reflexión sobre las prendas adquiridas.

1.-Desgaste parejo y escasez de prendas en estado decente para eventos:

Cuando uno compra “lo que está en oferta” tiene chalas amarillas, plateadas y doradas, lo que es bueno en la medida que no quieres que las negras o las blancas se gasten demasiado. El problema es que habrá un momento en que ni las amarillas ni las plateadas ni las doradas sirven y hay que ponerse -inevitablemente- las negras y las blancas. ¿El resultado? muchas chalas igualmente gastadas. Lo mismo con las carteras y otros accesorios y de cierta forma también con la otra ropa.

2.- Uso de prendas que no te gustan mucho para no repetir la ropa, porque claro, tienes tanta:

Al final, uno termina vistiéndose con lo que no se ha puesto para visitar determinado grupo de amigos o así. Pero es una estupidez porque luego uno no sabe exactamente qué le gusta y demora mucho en elegir la ropa; o dice “me voy a poner el vestido blanco con café” pero justo ese vestido está sucio y elegir qué otra cosa se vuelve un lío.

2.1 Demasiadas opciones, terminan mareando más que ayudando.

3.- Subutilización de prendas que a uno le gustan:

Y que después uno no puede usar tanto porque ya no le quedan tan bien, porque necesita ropa más formal o porque derechamente no te gusta.

4.- Pasar frío en verano: Como las poleras son más baratas que los chalecos, polerones y demases, y además la oferta de ellas es más amplia, llegué a tener 72 poleras con una proporción de aproximadamente un tercio de chalecos polerones y demases. Si bien en verano, durante el día es sensato utilizar una polera, con una falda o un short, por la noche esto a veces no es posible, porque hace frío. Roto las poleras pero no saco nada porque no he de repetir demasiado los chalecos, que, nuevamente, están feos -no tanto- pero todos feos por igual.

5.- ¿Y qué pasa si me voy de la casa de mis papás a un departamento pequeño? acá, además de mi clóset, tengo una cómoda, un clóset de los chalecos que comparto con mis padres, un espacio en el baúl y otro en un clóset de la pieza de atrás. Ahí tengo cosas de la temporada en que no estoy y cosas que uso en ocasiones determinadas. En departamento voy a tener bodega, pero definitivamente no va a ser fácil hacer caber todo.

 

Y con ello llegué a ciertas conclusiones de pasos a seguir, que serán lentos, pero seguros.

1.- DEJAR DE COMPRAR: No me considero una compradora compulsiva, ya que no gasto lo que no tengo, no pido prestado para comprar, no compro en cuotas y aunque esté de oferta, si no me queda bien o no me gusta, no lo compro. Pero el primer paso para conseguir un clóset sensato es alejarse por un tiempo del mall.

2.- ORDENAR, EVALUAR Y ELIMINAR:

Sacar toda la ropa del clóset, (a veces una polera se quedó enrollada entre medio de dos cajones) y contar las cosas. Determinar de qué prendas uno tiene una cantidad exageradamente grande y ridícula de ítems, en mi caso:

Poleras de verano y de fiesta, vestidos de verano, zapatos, carteras, parkas cortas e informales, pantis y calzas de panti.

Determinar qué es lo que uno tiene relativamente poco en proporción a lo otro, en mi caso:

Chalecos, sweaters -de invierno y de verano-; pantalones y shorts.

Sobre la ropa que uno tiene en demasía; donar aquellas que realmente ya no nos gustan, nos quedan mal, están viejas y gastadas, o “Ya no son lo que fueron”

Determinar cuáles prendas, pase lo que pase, dejarán nuestro clóset al final de la temporada y serán guardadas para donar al comienzo de la temporada siguiente (esto porque no hay nada más desubicado que donar shorts para los temporales). Enfocarse en el uso de esas prendas, para despedirnos adecuadamente y no gastar demasiado la ropa que guardaremos (esto es porque el Clóset sensato tiene como uno de sus objetivos ahorrar dinero)

3.- COMPRAR CON RESPONSABILIDAD:

Ponerse el compromiso de no comprar prendas de las que tenemos muchos ítemes, aunque tengan un 90% de descuento. En mi caso, en cuanto a parkas, el compromiso fue de dos años y este año sólo compraré una parka negra larga con capucha entallada. En cuanto a zapatos y carteras el compromiso fue de un año. En cuanto a vestidos y poleras, el compromiso es por esta temporada al menos pero estoy pensando en extenderlo para la próxima también.

Tengo “permiso” para comprar pantalones, shorts, chalecos y polerones, siempre y cuando no sean de mala calidad y estén a buen precio, me queden muy bien y sean de colores más bien neutros para que puedan combinar con más cosas. Además, ya que no puedo cambiar los chalecos o polerones, puedo cambiar los pantalones y crear nuevas tenidas.

4.-  REEVALUACIÓN:

Tener una cantidad exageradamente ridícula no quiere decir que uno vea sus requerimientos cumplidos. Por ejemplo, antes de entrar al proyecto “Clóset sensato” tenía 5 carteras negras, pero ninguna que fuera mediana y con un lazo largo. Me compré una cartera negra mediana con el lazo largo y me deshice de dos carteras que suplían la función a medias. También me pasó con una cartera blanca y con una gris: entraron 3 y salieron 6.

5.- Ir ampliando las metas. Si este año regalé 3 vestidos, el próximo serán 5, por poner un ejemplo. La idea es reducirse a un clóset sensato con prendas de buena calidad, que nos queden bien, nos combinen y no temamos repetir.

 


Trámites

14Ene11

¿A quién le gusta hacer trámites? yo creo que a nadie. Hay gente que me dice que a mí me “gusta” hacer trámites. Eso es mentira. Lo que me gusta es no tener esa sensación de lata que produce “Ay, tengo que ir al banco, a la isapre, al dentista, al médico y a sacar carnet”. Entonces hago los trámites apenas puedo, sin dilatarlos.

Ha habido ocasiones en que sí los he chuteado; una cosa que me tomó un par de horas, la chutié durante dos años.  Para los que le hagan al inglés, les dejo este link

http://www.happiness-project.com/happiness_project/2006/11/do_you_ever_fin.html

Como tesistaensantiago, mi flexibilidad temporal me ha permitido hacer todos mis trámites al día y ayudar a otras personas con menos tiempo o disponibilidad; por lo que algo he aprendido, y quisiera compartirlo:

TIPS PARA UN TRÁMITE EXITOSO

1.- Listas: las listas de trámites son útiles y necesarias. Escribe en un documento de tu computador todas las cosas que cree que tiene que hacer. Luego, establézcalas en prioridad. Podrá ir agregando nuevas tareas, eliminando las que ya realizó o reestablecer las prioridades. Si tienes un celular “Moderno” trata de incorporar este archivo y tenerlo a mano. Una libreta también puede ser útil. Por último, si tienes una pizarra, diario mural o espejo en que puedas escribir cosas que quieras recordar, no pierdas la oportunidad.

2.- La primera responsabilidad es para contigo mismo: Los trámites de salud o cosas personales, una vez hechos, harán que nos sintamos mejor y podamos rendir más en todos los otros aspectos de la vida.

3.- Demorar los trámites, sale caro: Desde cosas pequeñas como no cambiar la tapilla del zapato o enviar el traje a la tintorería, lo que hace que probablemente el zapato quede tan malo que después no se pueda arreglar o que el traje quede con las manchas tan pegadas que no se pueda recuperar, hasta andar con la revisión técnica vencida, con la licencia de conducir ídem; puede salir muy caro por las multas que hay que pagar. Eso también se aplica con los trámites de salud (es más barata una tapadura que una prótesis dental, más barato el paracetamol que los antibióticos y etc)

4.- Internet y el teléfono son nuestros amigos: hoy, hay muchos trámites que pueden hacerse en pocos minutos por internet: pagar los impuestos, las cuentas, solicitar hora para el médico fuera del horario de atención del callcenter, etc. Los que no se pueden hacer por internet, también pueden ser ayudados por este medio: averiguar la dirección exacta de un lugar al que se debe ir, mirar la dirección en el mapa, averiguar cómo llegar en el menor tiempo posible y tener el número de teléfono a mano por cualquier cosa, además, saber qué documentos hay que llevar, el horario de atención, etc. Siempre es bueno llamar para confirmar todo, ya que no siempre los sitios web están tan actualizados como uno quisiera.

5.- Estar siempre preparado: Si sabes que gastas dos estanques al mes, y tienes el dinero para llenarlo, ¡llénalo! andar con bencina permite extraviarse con tranquilidad, y no tener que manejar hasta una estación de servicio y perder tiempo en ello. Lo mismo con la tarjeta Bip! Considerar como una buena medida tener efectivo para hacer pagos; no en todos lados aceptan tarjetas de crédito o débito o cheques. También, tener claridad sobre la ubicación del cajero electrónico más cercano. Procura cargar tu celular con batería y que siempre tenga saldo aunque sea para hacer “pinchazos”.

6.- Al que madruga Dios lo ayuda: Evita hacer trámites en la tarde o el día viernes. Hay lugares que no trabajan en la tarde de los viernes, o incluso, no trabajan por las tardes. Además, todo sale más fácil por la mañana. Las personas están menos cansadas, y queda el resto del día para solucionar cualquier problema que se presente; si algo no resulta a las 19:00, habrá que esperar al día siguiente o al ¡lunes siguiente! si es viernes. También evita las fechas cercanas a días festivos, donde las personas están más preocupadas de lo que van a comer que de tu trámite.

7.- Ocupa los pies: si bien hay lugares que están lejos de donde te ubicas, y dan ganas de ir en auto, la mayoría de las veces es mejor ir a pie. Aunque seas bendecido con la posesión de un auto y la plata para ponerle bencina y pagar estacionamiento, andar a pie o en el transporte público reduce una preocupación más. Por lo menos para mí, es menos estresante andar apretada en el metro 30 minutos, que 30 minutos en un taco donde ni siquiera puedo descansar la mente. Lo otro, no vayas en bicicleta, a menos que te conste que habrá un lugar donde dejarla.

8.- Apérate: una carpeta con elástico para guardar los papeles y que no se caigan; zapatos cómodos por si hay que permanecer mucho tiempo de pie o caminando, una botella de agua pequeña y una barra de cereal, un libro flaquito y ropa cómoda con bolsillos, harán la espera menos engorrosa.

9.- Organízate: si bien hay trámites que son más prioritarios que otros, en los de baja prioridad pueden encontrarse algunos que toman pocos minutos y que están justo en el camino de los más prioritarios. Establece un mapa mental de los lugares a los que tienes que ir. Aprovecha de depositar ese cheque en la sucursal de al lado del registro civil. Seguramente, cuando entres, vas a ver que no hay nadie y que te demoraste cinco minutos.

10.- ¡Hazte el ánimo! La mayoría de los trámites son engorrosos, lentos y los funcionarios públicos encargados no son lo más amables y diligentes que uno quisiera. Resoplar, suspirar y alegar en la fila sólo contribuirá a generar más malestar en ti y en los demás. Hazte la idea y resignate, total, sólo cada 10 años hay que renovar el carnet de identidad, cada 6 la licencia de conducir, y no todos los días se muere alguien como para tener que hacer una posesión efectiva.




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