Papel de diario
Como era Navidad, visitamos a una tía anciana sin hijos que vive sola con su nana. No la llamamos para que no se pusiera nerviosa, así que la pillamos en una bata calypso y un piyama rosado. Después de entregarle un par de regalos envueltos a la carrera, la tía observó la cinta del regalo que le llevó la hermana de mi madre, que tenía una semilla de eucalipto pegada al centro. Mi tía no la hizo, simplemente la guardó de un regalo que había recibido anteriormente, y quizá cuántas más personas hacen y harán lo mismo para siempre.
La tía que es viuda de un Liutenant o Teniente Coronel de la fuerza aérea de Estados Unidos y que peleó en Vietnam y estaba cagado como todos los que pelearon en Vietnam, vivió la mitad de su vida en el que ella describe como el mejor país del mundo.
Su patriotrismo es extremo y sus historias y anécdotas lindan en la fantasía de sus ocurrencias y su memoria se mezcla con sus sueños o con otras historias que escuchó en quizás qué parte.
Hoy nos contó que una vez “Cuando vivía en Estados Unidos” envolvió los regalos con papel de diario, tras una medida promovida por el gobierno para ahorrar en un tiempo de crisis. No pudo recordar el año de dicha crisis ni menos la autoridad que promovía tan curioso artificio de ahorro, que jamás hubiera tenido que ver con algún tipo de idea de reciclaje o interés por la sustentabilidad o evitar el calentamiento global.
Puse “papel de diario papel de regalo” en google por si encontraba algo del tema. Sólo hallé la noticia que la multinacional de la bebida cola competencia de la otra multinacional de bebida cola regaló a los suscriptores de un diario hondureño un pliego de papel de regalo satinado. No sé si hubo crisis en Estados Unidos y la autoridad llamó a ahorrar en papeles de regalo.
Pero contrasté en mi mente un árbol de Navidad con los pies coloridos y brillantes de papeles y tintes industriales por otros igual de químicos e igual de industriales pero con cero colorido – papel de diario-
Pensé que aunque haya muchos regalos y muy grandes porque somos hartos y hay hartos niños si los papeles son de diario que en algunos años será un papel de anticuario…miraríamos más el árbol y el pesebre y estaríamos contentos porque estamos vivos y estamos juntos y no es que no estemos contentos pero simplemente a veces estamos demasiado cansados para rechazar el papel brillante de la tienda o no querer darle unas monedas a un niño o a una madre que nos pide a cambio de un pliego de papel a la salida del mall o en la esquina en el semáforo o porque queremos decirnos tantas cosas que no nos decimos que no queremos ver más palabras en los papeles de los regalos que nos damos.
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